
Jorge Prado
Autor
2 min de lectura

La publicidad en redes sociales es imprescindible. Al menos, esa sería la respuesta de la mayoría de los profesionales del marketing. Y es cierto: las redes sociales pueden impulsar el reconocimiento de marca y las ventas. Sin embargo, también se han convertido en espacios cada vez más saturados.
Actualmente es un reto lograr que un mensaje de marketing destaque. La competencia por la atención es enorme y el exceso de contenido hace que sobresalir sea todavía más difícil. ¿Sabías que se publican alrededor de 6.000 tuits por segundo? ¿O que cada día se suben cerca de 350 millones de fotos a Facebook? Son cifras que reflejan la enorme cantidad de contenido con el que deben competir las marcas.
Por eso, es momento de explorar otros canales que faciliten la interacción con los consumidores y puedan ofrecer mejores resultados.
Muchas marcas intentan gestionar varias cuentas de redes sociales al mismo tiempo y dedican una enorme cantidad de recursos a producir contenido. Aun así, los resultados no siempre cumplen sus expectativas. Además, personalizar cada mensaje de manera efectiva resulta muy difícil, mientras los consumidores parecen prestar cada vez menos atención a la publicidad que encuentran en estas plataformas.
En promedio, una persona en Estados Unidos está expuesta a más de 5.000 anuncios al día. Es una cifra descomunal. No sorprende que muchos consumidores apenas presten atención a los anuncios que aparecen en las redes sociales o en la Red de Display de Google (Google Display Network, GDN). Sin embargo, todavía existe un canal publicitario con enorme potencial y que muchas marcas no están aprovechando.
Publicidad en juegos móviles: una forma poderosa de conectar con tu audiencia
Alrededor de 2.400 millones de personas juegan en dispositivos móviles. La cifra equivale a casi un tercio de la población mundial. Además, dedican, en promedio, 5 horas y 36 minutos por semana a esta actividad. El potencial publicitario de este canal es evidente.
La publicidad en juegos móviles atraviesa uno de sus mejores momentos. Buena parte de las audiencias a las que una marca busca llegar en Facebook también dedica tiempo a jugar desde el teléfono. Los gamers actuales son consumidores informados que descubren productos y toman decisiones de compra tanto en las redes sociales como en las búsquedas de Google.

Foto de Alejandro Duarte
También quedó atrás el estereotipo del gamer como un estudiante joven y aficionado a la tecnología que juega desde el sótano de la casa de sus padres. Los datos de la industria muestran una realidad mucho más amplia: hoy participan personas de diferentes edades, géneros, niveles de ingresos y grupos demográficos.
Lleva la personalización al siguiente nivel
La personalización basada en datos ya forma parte de muchas estrategias de marketing. En los juegos móviles, además, está integrada en la propia experiencia. Numerosos títulos permiten que los jugadores elijan la apariencia de sus personajes, definan su identidad y seleccionen características o habilidades especiales. Pero la personalización no tiene por qué detenerse ahí.
Según Accenture, el 91% de los consumidores tiene más probabilidades de elegir marcas que los reconozcan, recuerden sus preferencias y les ofrezcan recomendaciones relevantes. En este contexto, la industria del gaming puede convertirse en un canal especialmente valioso.
Los gamers suelen involucrarse activamente en la experiencia de juego. Las marcas pueden aprovechar ese nivel de atención mediante formatos publicitarios integrados de forma natural en el entorno. De acuerdo con los datos citados, este tipo de publicidad alcanza un 23% más de visibilidad que los formatos display tradicionales.
Esto abre distintas posibilidades para los anunciantes. La publicidad dentro del juego puede personalizarse según la información demográfica, los intereses e incluso la geolocalización de los jugadores. Así, las marcas pueden presentar mensajes relevantes sin interrumpir la experiencia.
Por ejemplo, cuando un gamer supera un nivel o alcanza un objetivo importante, una recompensa puede reforzar su sensación de logro. Ese momento también ofrece una oportunidad para mostrarle una promoción relacionada con sus intereses.
Por ejemplo, si un jugador se encuentra cerca de un restaurante McDonald’s. Como parte de una recompensa dentro del juego, podría recibir un cupón para obtener una hamburguesa con queso gratis.
Lo mismo podría ocurrir en un juego de carreras: al superar un nivel, el usuario podría recibir un descuento para su próximo cambio de aceite. En un juego de golf, la recompensa podría ser una oferta especial para comprar un nuevo palo de golf.
De esta manera, las marcas pueden vincular sus promociones con juegos de nicho y llegar a audiencias que ya tienen afinidad con determinados productos o actividades.
Las empresas que comercializan productos de consumo general también pueden aprovechar este canal. Una farmacia, por ejemplo, podría mostrar un anuncio de gotas oftálmicas acompañado de un mensaje educativo que recuerde a los jugadores la importancia de cuidar sus ojos durante las sesiones de juego.
Estas son solo algunas de las muchas posibilidades que tienen las marcas para relacionarse con los consumidores a través de los juegos móviles. Al aparecer en un contexto inesperado, pero relevante, una promoción puede llamar la atención y aumentar la predisposición del usuario a considerar la oferta.
...
Conclusión
A estas alturas, la situación es clara. Las redes sociales están cada vez más saturadas. Captar la atención de los consumidores se ha vuelto más difícil y los costos publicitarios han aumentado. Al mismo tiempo, muchas personas han aprendido a ignorar los anuncios que aparecen en estas plataformas, lo que puede reducir la eficiencia de la inversión en marketing.
Por eso, las marcas necesitan explorar canales alternativos para relacionarse con sus audiencias. Necesitan entornos donde la publicidad resulte relevante, los usuarios estén atentos y los anuncios puedan integrarse de manera natural, sin interrumpir la experiencia.
Los juegos móviles reúnen esas condiciones. Millones de personas juegan desde sus teléfonos todos los días y los datos disponibles indican que los anuncios integrados en estos entornos pueden generar una respuesta mayor que los formatos display tradicionales.
La tecnología también permite desarrollar campañas altamente personalizadas para impulsar la interacción y las ventas. Las posibilidades del contenido publicitario dentro de los juegos son amplias, al igual que el potencial de este canal. El potencial está ahí. Falta saber si las marcas están dispuestas a aprovecharlo.










